Páginas

17/10/13

La alegría de vivir en Venezuela


Por circunstancias personales -me casé con una costarricense- tengo dos años viviendo fuera de mi país, aunque he ido en varias oportunidades he vuelto. Especialmente a mi ciudad natal, Maracaibo.

Por lo tanto, parte de los 15 años del chavismo lo he vivido, como todos, muy de cerca. Todos sabemos la gravedad de las circunstancias actuales y que veces nos agobia y nos consume, y que incluye hechos  tan sencillo como conseguir un básico para poder comer o alguna nueva política en contra de las libertades y derechos nuestros que claramente violan y arranca con lo poco que contamos.

Todos parecemos estar hartos y a punto de explotar. Sin embargo, seguimos de pie y esperanzados. No me refiero al 8D o un referéndum, que nos haga salir de donde estamos. Sino a las ganas de vivir y de luchar de todos. ¿Qué nos lleva a levantarnos todas las mañanas? ¿Qué nos motiva a mantener el sentido del humor y transmitírselo a los demás? ¿Qué impulsa a trabajar cada día más y mejor? Algunos responderán que simplemente el dinero. Pero creo que siempre hay algo más: el deseo de sentirse útil, de apoyar una causa, de hacerlo por alguien o por algo dignamente, de ser alguien en la vida, el sacarnos esa mentalidad de rancho que es la peor enfermedad mental de cualquier país, y que tanto se ha encargado el chavismo de promoverla.

Dicen que Costa Rica es el país más feliz del Latinoamérica, pero yo digo que Venezuela sigue siendo el más luchador, valiente, alegre, trabajador, que en más de 15 años de crisis, violencia, degradación de la calidad de vida de todos, no sólo ha resistido, sino que se ha crecido como pueblo luchador y ejemplar de todo el continente americano. Todos hemos aprendido, y después de la tormenta viene la calma, después de la destrucción viene el desarrollo, siempre con esperanza y  alegría que causa la envidia de quien se pare frente a nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario