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26/11/13

Educar en la Convivencia para Prevenir la Violencia Educativa


Les recomiendo la lectura de este artículo, el cual es de interés para todos, especialmente para aquellos que tenemos niños en edad escolar.


El conflicto es un hecho inherente a la realidad social y la escuela no escapa a las situaciones conflictuales de carácter multifacético. Es por ello, que en la actualidad, vemos que cada día son más los jóvenes que sufren violencia, física o psicológica, en el seno de las instituciones educativas. Es más, dicha violencia puede trascender las paredes de la escuela, como es el caso del ciberacoso, lo que nos lleva a la necesidad de formar a los estudiantes en el tema y tomar medidas para  prevenirla.

El aprendizaje de la resolución pacífica de los conflictos contribuirá al desarrollo integral de los alumnos y al manejo de sus diferencias de forma constructiva en sus relaciones cotidianas. La escuela debe ser un lugar seguro y para que sea así, deben haber políticas educativas concretas que trabajen y promuevan en forma integral la convivencia escolar, en pro de climas sociales nutritivos. Debe existir un manual de convivencia construido y respetado por todos los actores educativos; la violencia escolar debe ser erradicada o disminuida dentro de las instituciones y si la violencia se presenta deben existir protocolos claros y precisos  de las acciones a seguir, en pro de la protección de la víctima, en donde la dirección, los profesores y demás miembros de la comunidad educativa  trabajen a la par, y las sanciones a imponer al o los victimario(s) deben ser proporcionales al daño realizado y con una finalidad reparadora o reeducadora.

Es importante formar a los estudiantes y profesores en el tema, que sepan reconocer y detectar las diversos tipos de violencia, que la prevengan y que la desaparezcan en lo posible. Ahora bien, una de las herramientas para el manejo de los conflictos educativos son las competencias comunicativas (parafraseo, reflejo, clarificación, resumen, mensajes en primera persona y asertividad) que son instrumentos utilizados en los procesos de mediación o conciliación y que también pueden ser manejados en la vida diaria dentro de las escuelas y liceos, por parte de los profesores, alumnos, directivos, padres y representantes para conocer activamente y transformar los conflictos hacia lo positivo, evitando o disminuyendo la violencia.

Quisiéramos finalizar nuestra reflexión con una frase de Martin Luther King: "Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos". Y, precisamente, esto es la buena convivencia escolar: Aprender a vivir como hermanos. Es vital educar en la convivencia para prevenir la violencia. No subestimemos nuestro rol de profesores, somos agentes modeladores de nuestros estudiantes, debemos transmitir por medio de nuestro ejemplo a los alumnos y compañeros de trabajo un clima de paz que trascienda más allá de la escuela y se prolongue en el hogar y en las relaciones con las demás personas con las que interactuamos cotidianamente.

La autora es Profesora Titular e Investigadora en el campo de la Resolución Pacífica de los Conflictos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad del Zulia. 
Para cualquier consulta sobre este artículo: mariapetzoldrodriguez@gmail.com

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